La nueva estación meteorológica instalada por el INAMHI en Nono, se suma a la estación que opera desde hace cuatro años en el Campus Granados.

La UDLA cuenta con dos estaciones meteorológicas

Estación Meteorológica

Estación Meteorológica

​ La UDLA posee dos estaciones meteorológicas, una propia, ubicada en la terraza del Campus Granados y otra que se entregó a la universidad como parte del convenio con el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), situada en la Granja Experimental de Nono.

La estación ubicada en el Campus Granados, opera desde hace cuatro años como una iniciativa común entre la UDLA y el INAMHI, si bien no está conectada a la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas, es parte de una Red de Estudios de Cambio Climático a nivel de terrazas para la ciudad de Quito. La estación genera reportes de lluvia, velocidad del viento, pluviometría, condiciones de radiación solar, entre otros, que se envían al INAMHI para evaluar microclimas.

Por su parte,  la estación meteorológica de Nono entró en funcionamiento hace seis meses y a partir del mes de agosto será conectada al sistema de Red de Estaciones Nacionales para generar datos y reportes. La información creada por la estación facilitará la toma de decisiones para el sector agrícola. Es así que gracias a las dos estaciones se generarán modelos hidroclimáticos que beneficien al ambiente y a las nuevas metodologías de cultivo en el sector de Nono.

“Con el monitoreo de la red de datos se pretende dimensionar cómo se afectará la producción agrícola de Ecuador, debido a factores que inciden en el cambio climático. Al mismo tiempo podemos trabajar en propuestas de nuevos cultivos que generen menos emisión de gases y mejor estabilidad del terreno”, manifestó Paola Posligua, Coordinadora de Ingeniería Ambiental en prevención y remediación.

La recopilación de datos se la realiza en las materias de Meteorología y climatología e hidrología y limnología. Este trabajo lo realizan los docentes, quienes enseñan a los estudiantes a procesar la  información y a usar las herramientas necesarias para captar la velocidad del aire, capacidad de infiltración, capacidad de lluvia y otros.

“Gracias a estas herramientas la UDLA hace un aporte importante para el desarrollo de nuevas metodologías de cultivo y prevención de catástrofes de origen natural”, culminó Paola Posligua.