Un análisis de la industria desde la óptica de una estudiante

CINE DOCUMENTAL

Cine

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En los últimos años, el Ecuador ha dado un vuelco al concepto que generalmente teníamos del cine documental desde la perspectiva del espectador. Nuestro público está cada vez más interesado en las realizaciones del “otro cine”, por lo que es notoria la evolución que han tenido nuestros realizadores y sus obras.

Lo que el público en general desea es asistir a una función para ver una historia “digerible” y con un final que lo deje “contento” (o en el peor de los casos al menos “satisfecho”), y he aquí la interesante excepción que ha ido generando el documental en el país, el cual ha tenido cada vez una mayor aceptación por parte del público especialmente con relación a las obras de ficción. Tal es el caso de títulos como La muerte de Jaime Roldós o Con mi corazón en Yambo, que han tenido un gran éxito tanto dentro como fuera del país, demostrando con ello la calidad de nuestros realizadores y que, a diferencia del cine de ficción, se construye a partir de historias cada vez más sólidas e impactantes.

El Festival Internacional de Cine Documental EDOC, lleva ya 13 años consecutivos realizándose en el Ecuador, en crecimiento constante y con una acogida que ningún otro festival tiene en el país. Uno de sus objetivos principales ha sido, desde el inicio, la formación de un público con criterio; cosa que al parecer está logrando ya que cada vez es más masiva la presencia de espectadores que, aparte de encontrarse con otras realidades en la pantalla, buscan historias con un contenido “fuerte”, en las que el punto de vista del realizador se ponga en evidencia.

En la edición del festival de este año se presentan 120 documentales, 19 de ellos ecuatorianos, la mayor cifra registrada desde que su creación. Su éxito, además, se ve reflejado en salas totalmente llenas y funciones agotadas, justamente por la oportunidad que se le ha brindado al “otro cine” de mostrarse.

En razón de la calidad de las obras seleccionadas y la gran variedad de actividades previstas, aptas para todo público, el festival constituye una excelente oportunidad, ya sea para animarse a vivir una nueva experiencia o para simplemente alimentarse de otras realidades a través del encuentro con el cine documental.

Michelle Saldarriaga
Estudiante de la Escuela de Cine – UDLA