EL AMOR EN TIEMPOS DE INTERNET Y REDES SOCIALES

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Compartimos la noticia publicada por la Revista Familia en la que Wagner Villacís, docente de la Facultad de Psicología de la UDLA, opina sobre “El amor en tiempos de internet y redes sociales”. Mira la noticia original aquí.

Cada vez es mayor el número de personas que buscan a su media naranja en la Internet y en las redes sociales, pero ¿es posible enamorarse a través de la Red? La respuesta es sí, según explica la psicóloga clínica Sandra Tandal, especialista en sexología.

Es un hecho que las parejas que se encuentran mediante Facebook o ‘chats’ puedan estar enamoradas, pero también es cierto que la tasa de desenamoramiento es muy alta. Esto, porque una vez que las parejas se conocen físicamente no siempre coinciden con sus metas, ideologías y gustos.

Tandal manifiesta que en la Red se crean perfiles falsos con fotografías que regularmente no pertenecen a la persona que escribe el mensaje o a la vez se puede agregar u omitir información que se cree pueda incidir en el acercamiento con el otro, creando así fantasías y construyendo personalidades distintas a la real.

Estas mentiras u omisiones apagan las llamas de la pasión.

Esto lo corrobora la psicóloga Elva Cando, quien indica que por más interesante que parezca encontrar pareja en la Internet, el riesgo de enamorarse de alguien equivocado es alto, sobre todo para el público adolescente, que busca contacto con personas que no van de acuerdo a su edad, y que los vuelve vulnerables a ser embaucados fácilmente.

Cando indica también que las personas que buscan pareja o amistad en la Red deben tomar en cuenta que hay quienes siendo hombres se hacen pasar por mujeres o viceversa.

Además, que el 70% de lo que se diga en la Red puede ser mentira, con la intención de impresionar al otro, y lo más peligroso es que puedan resultar acosadores que busquen chicos o chicas menores para mantener relaciones sexuales.

Tandal indica que la Internet favorece el anonimato, y por ello el engaño. Describirse como alguien que tiene unos gustos, aficiones y personalidad concreta, es muy sencillo, al igual que mentir sobre cada uno de estos aspectos.

Inventarse un perfil es fácil, al igual que poner una foto personal que no refleje una imagen verdadera de la persona que está detrás de esa imagen. En estos casos, la decepción de un encuentro real puede ser muy grande, por eso es recomienda solicitar antes varias fotos de la persona con quien se chatea.

La sexóloga también aconseja tener cautela y no revelar aspectos personales, número de teléfono o cuentas bancarias a alguien con el que ni siquiera se ha tenido un contacto visual.

En caso de que la relación avance, haya más confianza y se acuerde una cita, es recomendable que el encuentro se produzca en sitios concurridos y a la luz del día.

Así mismo, lo más importante en una relación de Internet es bajo ningún motivo ceder fotografías o videos desnudos, estos podrían ser compartidos a otras personas y en el futuro afectar irremediablemente la imagen de la personas. Recuerde que ‘lo que se sube a Internet se queda en Internet’.

Para Wagner Villacís, docente de la facultad de psicología de la Universidad de las Américas (UDLA), en la computadora puedes imaginarte lo que desees y, como no recibes ningún estímulo que te devuelva a la realidad, puedes idealizar a la otra persona.

En ese sentido, el enamoramiento por las redes sociales puede ser mucho más poderoso, ya que la “positivación” del otro se maximiza al estar lo negativo sublimado u oculto tras una pantalla, pues los defectos de una pareja virtual no se conocen ni se sufren.

Es decir, si ya de por sí la persona idealiza a su pareja y se vuelve un ciego voluntario ante sus defectos, vía Internet la máquina hace todo el trabajo.

Sin embargo, cuando ya se conoce la realidad se puede producir un choque que baje de las nubes a los enamorados virtuales. Es por eso que muchas parejas de Internet desisten de su relación después del primer encuentro, pero otras posponen los encuentros hasta conocer bien a la pareja.

Villacís asegura que la Internet es un primer paso hacia el gusto, pero no para llegar a un amor verdadero, que es un sentimiento más profundo que necesita de un contacto físico y más íntimo, que no se puede dar a través de la Red.

A pesar de esto, Tandal manifiesta que el sentimiento que produce una relación ‘online’ puede ser genuino y llegar a ser positivo e intenso. De ahí que algunas personas se hayan conocido presencialmente, tras haber iniciado contacto en un chat y se hayan enamorado después, frente a frente, llegando incluso al matrimonio.