Características que definen al profesional de Derecho UDLA

Profesional Derecho UDLA

Profesional Derecho UDLA

El perfil de egreso constituye una definición que hace referencia a los conocimientos, actitudes y procedimientos que el profesional desarrollará en el proceso de aprendizaje durante su formación profesional, lo cual es consistente con los postulados de Ser, Saber y Saber Hacer. En el caso particular de la UDLA se inició en el 2013 un proceso que buscaba validar este perfil con distintos actores como: docentes, estudiantes, graduados, profesionales y empleadores.

En el caso de la carrera de Derecho se realizó un estudio cuantitativo en el que participaron 91 graduados y 30 empleadores, quienes valoraron el cumplimiento del perfil y su pertinencia en el desempeño profesional. Para los graduados el profesional de Derecho de la UDLA se caracteriza principalmente por contar con visión global, autonomía y orientación hacia el logro en la toma de decisiones, capacidad para investigación y documentación de los resultados de investigaciones.

Los principales aspectos específicos de formación que presentaron una alta valoración fueron el conocimiento de derecho mercantil, el discernimiento ético en su actuar diario profesional, la capacidad de análisis y criterio jurídico, la toma de decisiones jurídicamente pertinentes y el conocimiento de derecho laboral.

La participación de los empleadores en este estudio permitió validar el perfil de egreso en cuanto a competencias generales y específicas, tal es así que la percepción es que el abogado graduado de la UDLA es un profesional que tiene un alto desempeño ético, maneja las nuevas tecnologías, puede trabajar bien bajo presión y asume el trabajo multidisciplinario de buena forma. La mayoría de estos aspectos han sido identificados por los empleadores como relevantes en la formación de los profesionales de esta rama.

Finalmente, ambos públicos coinciden en que es necesario reforzar las prácticas pre profesionales para que abarquen diferentes áreas, y así fortalecer la formación teórica con la experiencia en escenarios reales, lo que posibilitará el desarrollo de nuevas competencias. Dichas sugerencias servirán como base para el mejoramiento del perfil de los profesionales y para la restructuración de las mallas curriculares.