La Cocina Nacional posee una riqueza en colores, texturas y aromas.

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Compartimos la noticia publicada por Revista La Familia en la que Pablo Maldonado, graduado UDLA, habla sobre su trabajo como chef en el restaurante “Chasqui”.
Mira la noticia publicada aquí.

Las recetas del Chaski un mensajero del sabor.
(F-Contenido Intercultural)
El Chaski, según las crónicas del historiador Garcilazo de la Vega, eran corredores altamente capacitados para transitar grandes distancias y entregar mensajes al Inca. Desde muy pequeños eran entrenados para tener una condición física fuerte y para alcanzar el dominio geográfico de las grandes rutas y caminos que formaban el Tahuantinsuyo.
Inspirados en este personaje de la identidad andina, Petronio Manrique y su esposa María de Lourdes iniciaron hace unos dos años un servicio de comida tradicional a domicilio y lo denominaron Chaski.
La intención era que, quienes deseaban degustar de las delicias de la gastronomía nacional, tuviesen un lugar al que pudieran llamar cuando el paladar exigía el gusto de los cebiches, las cazuelas de mariscos, los locros y sopas tradicionales, la tripa mishqui, la guatita, las papas con cuero y el sinfín de variedades que los ingredientes del país ofrecen.
La propuesta fue bien recibida por los comensales y con ese antecedente Petronio y María de Lourdes se lanzaron al sueño de un lugar que conserve el sabor de las recetas del Ecuador, que estén acompañadas de historias y revitalice el conocimiento sobre el gusto de la comida nacional.
Para lograrlo se asociaron con Pablo Maldonado, chef graduado de la Universidad de las Américas (UDLA), quien al igual que su mentor Carlos Gallardo, pertenece a la camada de expertos culinarios que trabajan para que los sabores e ingredientes del país adquieran el reconocimiento y la importancia en la mesa de los ecuatorianos y del mundo.
Y no solo eso, sino para rescatar esas historias que se cuecen a fuego lento mientras el perejil y el cilantro sueltan su aroma a hierba recién cortada, la cebolla se dora en un chorrito de aceite y la parrilla acoge a la tripa mishqui, cuyo truco de preparación es la eliminación del tufo por medio de un lavado con abundante agua sal junto con hierbabuena sin quitar la grasa, que es la característica de su sabor.
Porque la riqueza de una comida no está solo en seguir la receta al pie de la letra, sino en generar interacciones por medio de ella y, Pablo Maldonado, el chef de Chaski, lo sabe. Mientras prepara las entradas, platos fuertes y bebidas que componen el menú tradicional, habla de la riqueza y la identidad escondida en un puñado de mote. Él se muestra convencido del potencial de los platos ecuatorianos: cargados de ancestralidad, pero reinventados de acuerdo con las demandas del paso del tiempo.