Carlitos

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Carlitos es una persona que no habla, tiene discapacidad intelectual y posee una percepción del mundo distinta. Uno de los objetivos del film fue retratar todo el esfuerzo que implica para una familia tener un miembro con discapacidad, algo que contrasta con el mismo personaje, ya que este refleja alegría, buen ánimo y una constante búsqueda por encontrarse a sí mismo.

Ópera prima de José Antonio Guayasamín, quien busca crear un lenguaje cinematográfico natural, por lo que no existen intervenciones ni explicaciones, todo se enfoca en la cotidianidad del personaje y nos permite sumergirnos de lleno en su propia visión.

Su particular pensamiento se refleja en los paisajes que contempla en silencio, la profunda sensibilidad que guarda en su corazón, su inherente necesidad de comunicarse con el entorno y, sobre todo, la convivencia diaria con su familia. Los altos y bajos que experimenta Carlitos siempre procuran ser contrastados con la atmósfera de Guápulo, un lugar colorido que parece haberse atorado en el tiempo, lleno de máscaras y juegos artificiales propios de  las fiestas de pueblo.

El documental evidentemente genera varias sensaciones en los espectadores, en algunos, provoca curiosidad por este interesante joven, otros se estremecen ante su realidad, y muchos ríen por ciertos comportamientos únicos que presenta Carlitos. Una película que conmueve por su profunda sensibilidad, que con un ritmo enternecedor nos comparte una reflexión positiva, de lucha ante la vida y sus adversidades, y que finalmente nos invita a realizar un análisis sobre nuestra propia actitud.

El documental ganó tres convocatorias del Fondo de Fomento Cinematográfico del CNCINE, se presentó en el 2014 en el Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici) de Argentina, uno de los más importantes de América Latina, quedando en segundo lugar.