Interdisciplinaridad para juzgar los crímenes de amor

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Michel Thibaut, psicoanalista y criminólogo, dictó una charla denominada ‘El amor y los crímenes de amor’, que se efectuó en el Auditorio del Campus UDLAPark, el pasado 16 de octubre.

Durante más de una hora, Michel Thibaut compartió con estudiantes, docentes, abogados, psicólogos y público en general, su experiencia como psicoanalista en una de las cárceles de máxima seguridad de Bélgica. 

Esta charla fue auspiciada por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y tuvo por objetivo brindar un espacio para que los estudiantes de las carreras de Derecho y Psicología de la UDLA, conozcan del trabajo que se puede hacer con personas privadas de la libertad. 

En este evento estuvieron presentes la decana de la Facultad de Derecho, Alexandra Vela, y el director de Evaluación Docente y también docente de la Escuela de Psicología, Gino Naranjo, quienes moderaron la charla. 

Thibaut relató breves fragmentos de historias de “amor”, que terminaron con un desenlace tormentoso y con los implicados en la cárcel, acusados de asesinato. 

“El amor no es lo que cuenta el poeta, no es lo que dice el médico, no es lo que cuenta el enemigo de Sócrates, etc.  El amor es lo que uno desea como objeto y quiere conseguir de ese objeto, hasta que se termina el deseo”, indicó Michel Thibaut.  

El trabajo de Thibaut con los convictos consiste, en escucharlos como psicoanalista, para posibilitar que se reconozcan como sujetos. Que no amaban a sus víctimas, sino que se dejaron llevar por el deseo y no pudieron controlar su agresividad hacia el otro. Para esto, el psicoanalista belga hizo referencia a la frase de Sigmund Freud “el amor es el suicidio del yo”, en la que explicó que cuando una persona está enamorada no razona, que el panorama cambia y el enamorado mira por los ojos de su pareja. 

Este comportamiento se altera cuando el deseo del otro, o sea el de la víctima, cambia, es ahí cuando el agresor empieza a planificar la muerte de su ser amado, de lo cual disfruta y en muchos casos consigue sentirse mucho mejor con este proceder. 

El desenlace termina con un asesinato, sea con un garrotazo o una muerte más planificada, todo depende del punto de vista del abusador. El trabajo del psicoanálisis es tratar de explicar la dimensión subjetiva implicada en estos actos. 

“El psicoanálisis sobre el amor, la angustia, la pasión y el miedo a la muerte, tiene algo que decir porque lo sabe de todo. Especialmente de dónde se genera el proceder del agresor”, acotó Michel Thibaut. 

Michel Thibaut finalizó argumentando que tanto psicólogos como abogados deben confluir para procurar el respeto a los derechos de los convictos porque siguen siendo seres humanos, que ya tienen suficiente castigo con pasar el resto de su vida en prisión.

Las impresiones de los asistentes 

“La conclusión positiva que tengo de esto, es que el trabajo mancomunado del derecho, en este caso netamente penal, con la psicología, puede repercutir en un proceso penal para solucionar y encausar una problemática legal. Esto para mí es fundamental porque hace que los profesionales del derecho nos interesemos en otras ciencias”, mencionó Eduardo Martínez, coordinador de Gestión de Derecho. 

“Esperamos que esta charla sea el inicio de una colaboración entre diferentes carreras para abordar estos temas de interés. Creemos que este evento ha tendido puentes para debatir aspectos tan complejos como los crímenes y sus motivaciones”, finalizó Gino Naranjo.

Redacción OMNIA