El crecimiento va de la mano con la responsabilidad

El crecimiento va de la mano con la responsabilidad

El crecimiento va de la mano con la responsabilidad

Los 41 estudiantes de cuarto semestre de Fisioterapia recibieron la entrega simbólica del goniómetro, como muestra de confianza y responsabilidad antes del inicio de sus prácticas preprofesionales.

El pasado 29 de abril, los estudiantes de cuarto semestre de la Carrera de Fisioterapia recibieron por parte de las autoridades, el goniómetro, como muestra de confianza y responsabilidad para iniciar con sus prácticas preprofesionales en algunos hospitales de Quito. Este instrumento sirve de ayuda al fisioterapeuta a medir la movilidad articular e identificar los problemas del paciente,.

Además, los padres de familia hicieron la entrega de escarapelas con los respectivos nombres de sus hijos, como parte de este evento que la carrera organiza desde hace cinco años.

Esta es una actividad simbólica, en la que los alumnos se comprometen con su carrera y con las personas que necesitan de su ayuda. Cada uno tiene su motivación y dos de ellos le contaron a OMNIA por qué se decidieron por resta profesión.

La historia de María Alejandra Peña con la fisioterapia es conmovedora. Ella tiene un primo con Síndrome de Down y en su infancia acompañó a su primo a terapias, por lo que fue testigo de cómo él aprendió a caminar gracias al tratamiento que le brindó el fisioterapeuta.

“Me enamoré de la fisioterapia por la gran labor que hizo el fisioterapeuta de mi primo que tiene Síndrome de Down. El Fisioterapeuta le enseñó a caminar, pero además su trato, su servicio y vocación hicieron que me decida por esta hermosa profesión”, manifestó María Alejandra Peña.

Su sueño es poder ayudar a las personas que padecen este síndrome o personas que necesitan terapia física para que puedan llevar una vida normal. María Alejandra considera que la formación que recibió en la UDLA le va a ayudar a conseguir sus metas y  está consciente de la responsabilidad que tendrá de aquí en adelante.

“En UDLA no solo he recibido conocimientos, sino una formación humana que hace que seamos más sensibles con la gente y hace que nos pongamos en su lugar. Estos tips, si se pueden llamar así, son para que el paciente se sienta bien y asista a su tratamiento”, María Alejandra Peña.

Su vocación es la terapia neurológica y espera especializarse más adelante. “Mi fin es ayudar a las personas, más que lo económico, quiero ayudar a quien necesite un tratamiento físico neurológico”, puntualizó.

Erick Ledesma está cursando el cuarto semestre de la Carrera de Fisioterapia y comenta que se encantó de esta profesión por su fisioterapeuta y porque sus padres lo alentaron a hacer esto.

“Tengo una vocación por ayudar a la gente y en estos tres primeros semestres me he dado cuenta que el trabajo que realiza un fisioterapeuta es importantísimo en el desarrollo de las personas”, indicó Erick Ledesma.

Él cuando cursaba sexto curso en el colegio, sufrió un esguince de tobillo haciendo deporte, por lo que tuvo que asistir a terapia de rehabilitación y fue ahí cuando se enamoró de esta profesión, por lo que se le facilitó escoger una carrera en la universidad.

Ahora, Erick sabe que luego de este acto simbólico viene una responsabilidad muy grande, ya que tendrá en sus manos la salud de las personas y espera poder ayudarlas en lo que más pueda.

“A partir de hoy, junto a mis compañeros tenemos que velar por las personas, ya no va a ser una práctica de clase y debemos estar conscientes que las personas dependerán de nuestro desempeño”, dijo Erick Ledesma.

Erick Ledesma a futuro quiere especializarse en deportología y terapia manual para poder atender a los deportistas que padecen golpes o esguinces como él las tuvo en su adolescencia.

Al evento asistieron Alfredo Borrero, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Marcelo Baldeón, director de la Carrera de Fisioterapia, docentes de la carrera, invitados especiales, estudiantes y padres de familia. Esta actividad se desarrolló en el Auditorio del Campus UDLA Park.