Mateo Kingman se presentará en Guadalajara como artista UDLA

Mateo Kingman

Mateo Kingman

“En su música presenta beats poderosos, cajas de ritmos, electrónica y sonidos latinoamericanos mezclados con una voz que se debate entre el rap y las melodías”. Esta es la presentación oficial de Mateo Kigman, un artista UDLA, que viajará a México a participar en la Feria FIMPRO, luego de haber sido seleccionado entre 750 bandas.

Él, además de proyectarse como la nueva promesa musical ecuatoriana, estudia en 7º semestre de la Escuela de Música de la UDLA. Conversamos con él sobre sus orígenes y sus aspiraciones en la industria.

¿Cuál ha sido tu trayectoria musical?

Mi carrera empieza en la Amazonía ecuatoriana donde me crie. A partir de la experimentación con varios elementos de música tradicional y otros más contemporáneos o universales empecé a fusionar dos espectros musicales muy amplios que resultaron en mi primer álbum que se llama “Respira”. Este disco lo lanzamos en 2015 gracias al trabajo con la disquera argentina Aya Records, que está bajo la manga de ZZK Records.

¿Cuáles son tus influencias musicales?

A los 15 años comencé a experimentar con la música. Tengo dos grandes influencias musicales. La una de parte de mi madre que canta música tradicional latinoamericana. Por eso, en la casa todo el tiempo sonaba Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Simón Díaz, Caetano Veloso y música tradicional ecuatoriana. Y, por otro lado, tengo influencia de Control Machete, Café Tacuba, Gorillaz, Nirvana, The Beatles.

¿Y fue a partir de ello qué comenzaste tu carrera?

Desde los 17 años empecé a hacer temas y con ello a cristalizar todo el bagaje musical que traía de estos dos espectros de música que son totalmente distintos pero que tenían mucha influencia en mí y estaban muy presentes al momento de la creación. Por otro lado también busqué reflejar el entorno tan poderoso que es la Amazonía, un entorno que a mí me nutrió y me inspiró para crear y componer música.

¿Cuáles han sido los hitos de tu carrera?

El primero es cuando me doy cuenta que tengo tres pilares para crear algo nuevo, que son: el entorno, la tradición y la innovación. Al caer en cuenta que tengo eso fuertemente impregnado y que tengo la posibilidad de transformarlo en sonidos y palabras se convierte en un momento muy fuerte e importante en mi carrera. Luego está el hecho de trasladarmede Macas a Quito y encontrarme con un circuito de músicos que ya está funcionando. Me relacioné con Ivis Flies, un productor bastante reconocido, quien se enganchó con el proyecto y comenzamos a trabajar. En general, descubrí a grandes músicos y a un movimiento que se está dando en Latinoamérica basado en la tradición pero con la idea de innovar y evolucionar y que es el de la música contemporánea latinoamericana.

Además sumas varios reconocimientos en tu carrera…

Al momento de lanzar el disco cambió todo. Fuimos invitados al Mercado Musical del Pacífico, que es un evento muy grande donde se compran y venden productos culturales. Eso nos abrió las puertas para tocar también en el show de Circulart en Medellín. Y ahora estamos convocados para tocar en el mercado musical más grande de Latinoamérica que es Fimpro, en Guadalajara (México) del 24 al 27 de mayo de 2016.

¿Qué significa esta participación en Guadalajara?

Es un logro porque muchísimas bandas postulan. En este caso fueron 750, de las que solo entraron 30 para exponer sus productos y apenas 12 van a tocar. Nosotros clasificamos en el puesto siete. En este sentido, sentimos que tenemos una propuesta que a nivel de Latinoamérica puede funcionar.

¿Cuál es el escenario en el que van a tocar?

Es un escenario que no es para el público en general sino que está dirigido a productores, programadores de eventos, managers, músicos y gestores culturales. A nosotros nos interesaría encontrar un booker que es la persona que programa los conciertos de una banda.

¿Quiénes conforman tu banda?

La banda ha variado en el tiempo porque es un proyecto solista. Sin embargo desde hace dos años nos hemos consolidado con: Sebastián Schmiedl (batería y drum machines), Pablo Berwanger ( bajo y synth bass) y Alejandro Mendoza (percusión, seq y fx).

¿Cómo te ha apoyado la UDLA en este proceso?

Me apoyó para hacer el lanzamiento de mi álbum el año pasado. Y durante toda esta temporada seré “Artista UDLA” y hablaré sobre el apoyo que la Universidad brinda a proyectos de creación e innovadores y del aporte a este movimiento que se está generando en Latinoamérica y del cual formo parte. Esto será conocido en una gira de medios que tendremos, no solo relacionada a FIMPRO, sino también al Festival Terrasónica. En este último también nos presentaremos y compartiremos escenario con Natalia LaFourcade y otros artistas.

Específicamente, ¿cuál consideras es el aporte de la UDLA a la creación de proyectos musicales?

La Escuela de Música no se ha cerrado a ofrecer únicamente un sistema académico y de interpretación que es como normalmente funcionan las academias de las artes. Sino que ha dado mucho espacio a las propuestas de los estudiantes y ha promovido la innovación a través de la recuperación de los elementos de la tradición musical. Además apoya con infraestructura para el desarrollo de estas propuestas. (DB)