Club de clown de la UDLA se consolida

Club de Clown

Club de Clown

Estar debajo de los demás es el punto más estratégico para observar a las personas como realmente son. Esa humildad logra que, por ejemplo, los médicos presten más atención a los detalles y sean mejores profesionales.

“Ha cambiado mi manera de acercarme a los pacientes. Ahora mi perspectiva es otra y eso hace que logre un cambio en sus vidas”, dice María Fernanda Terán. Ella es estudiante de Medicina y cuando habla se refiere a su participación en el Club de Clown de la Universidad de las Américas.

Esta iniciativa comenzó en el 2013 motivada por la Asociación de Estudiantes de Medicina para Proyectos e Intercambios que realizaban unos talleres temporales sobre clown. Aunque desde este año ya están consolidados como club.

Con esta formación, son alrededor de 15 miembros activos quienes todos los domingos hacen una visita al piso de Pediatría del Hospital de Especialidades de las Fuerzas Armadas. Cada día cubren la atención a cerca de 15 niños, dependiendo del número de camas ocupadas.

Para los estudiantes que participan el objetivo no es ser un payaso sino un mejor ser humano. “A veces la gente solo necesita un abrazo, contacto físico y la medicina es algo complejo por eso es mejor mezclarlo con el arte”, opinan.

Devolverle la sonrisa a un niño o a un adulto mayor que está mermado en su bienestar físico y emocional es definitivamente la meta para los miembros del club.

El referente, claro, es Patch Adams, médico ícono del clowning, quien no planificaba, solo actuaba. Ese es el principio que hoy les guía para volverlos mejores seres humanos y como consecuencia mejores profesionales de la salud.

La magia sucede en fin de semana

De dos a tres horas dura el entrenamiento que los estudiantes realizan previo a la visita hospitalaria.

¿Cómo se preparan? Lo básico es encontrar el clown que cada persona lleva dentro y sacar esa energía acumulada en el cuerpo. Y esto es fácil con calentamiento, improvisaciones, juegos de contacto y conversatorios, explica Paúl Moreno, líder del equipo.

En estas actividades la UDLA trabaja en conjunto con JambiClown, el club de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), ya que comparten el mismo profesor, Jaime Boada.  (DB)