Los desechos orgánicos de la UDLA se aprovechan para hacer abono

Abono UDLA

Abono UDLA

“Una idea es de un loco hasta que triunfa”, ya lo dijo Mark Twain y Mariuxy Jaramillo, Docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA), retoma esa frase para contar sobre la nueva propuesta que se ejecuta en la UDLA y que ella, junto con sus estudiantes, propusieron e incentivaron hasta conseguir implementarla.

Se trata de un plan piloto de manejo de los desechos orgánicos de la universidad, que son convertidos en abono orgánico y que luego sirven para fertilizar la cancha de fútbol y los jardines y terrazas de UDLAPark.

En total fueron 104 kilos que se entregaron a Juan Mario Crespo, Jefe del campus donde se implementó el piloto. Él destaca esta iniciativa por ser autosustentable. “Nos ´vendieron´ esta buena idea y resultó en un buen proyecto. Ya hay resultados así que hay que mejorarlo y hacerlo crecer”, dice.

Meta superada

La tierra abonada que se entregó fue el resultado de cuatro meses de trabajo constante de los estudiantes de las Ingenierías en Producción Industrial y Ambiental. Ellos trabajaron junto con Mariuxy para procesar los desechos orgánicos.

Dado que se obtuvo la meta ahora se plantea incrementar la producción del abono e ir por el gran sueño de procesar los desechos orgánicos de la Escuela de Gastronomía. Karen Pérez, Jefe de Gestión Ambiental de la UDLA, explica que ya se capacitó a los docentes para que durante las clases y eventos clasifiquen los desechos orgánicos de los inorgánicos que luego serán usados en la tierra.

Estos orgánicos se dividirán entre la compostera de UDLAPark y dos que se implementarán en el campus Granados, donde se encuentra ubicada la Escuela.

La transformación

Compost es el resultado de un proceso de degradación de los orgánicos que se mezclan con tierra para mejorar las propiedades de ésta y convertirla en abono. El objetivo es disminuir el uso de fertilizantes químicos que son perjudiciales para el ambiente.

Los estudiantes de la asignatura de Producción más limpia fueron los encargados de mejorar esta tierra. Por eso, en una compostera, colocaron una capa de hoja rasca, otra de tierra y una última de desechos orgánicos. Luego pusieron cal para evitar las moscas y los malos olores.

Esta tierra está colocada sobre malla con lo cual se genera un constante cernido de tierra ya abonada. Sin embargo, se debe dar mantenimiento constante para obtener buenos resultados.

La compostera fue fabricada por el departamento de Mantenimiento de la UDLA quienes utilizaron solo materiales reciclados como pallets, restos de malla y de techos que han sobrado.

¿Cómo colaborar?

Toda la comunidad UDLA puede dejar sus desechos en un tacho verde ubicado junto a la compostera en el campus UDLAPark. Para llegar hasta allí se debe atravesar la cancha de fútbol y caminar detrás de la misma. (DB)