La RS, desde el aula, desde las pymes y hacia el mundo

Foto cortesía: Capeipi

Foto cortesía: Capeipi

Implementar la Responsabilidad Social (RS) desde la gestación de un negocio con el fin de aportar a un mejor futuro del mundo es el mensaje que lleva Ana María Aldás, Docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la UDLA. Y este fue precisamente el eje central de su conferencia el pasado 1 de noviembre en el marco del 1er. Congreso Pymes y Encuentro de innovación 2016 organizado por la CAPEIPI, el Observatorio de la Pyme y el Gobierno de Pichincha.

Ella sostiene sus afirmaciones en el trabajo de investigación doctoral que lleva a cabo actualmente y que se centra en la manera cómo la RS se puede incluir desde el modelo de negocio, entendiéndolo como una generación de valor que aporte a la sustentabilidad.

¿De qué trató tu charla en el evento?

De cómo la innovación se transforma en innovación socialmente responsable. Desde mi investigación me puedo dar cuenta de que Ecuador está todavía en la época en que la responsabilidad social y la innovación son concebidas como estrategias. Estamos como hace 20 años a razón de los desarrollos del mundo. Todavía no lo hemos pensado como un sistema abierto y mucho menos como una cultura.

¿Estamos hablando solo con referencia a las empresas?

Las grandes sociedades van hacia la innovación, hacia una cultura que está en el ciudadano, en el gobierno, en la academia, en la comunidad… Así mismo en relación a la RS, este no es un tema individual, ni aislado.

Entonces, ¿qué implica la RS?

Siempre se piensa que la RS es un gasto o que un programa es costoso. Pero el punto es agregarla desde el modelo de negocio que sea la razón de ser de la empresa. Por ejemplo, no voy a buscar servicios de alguien que no se rija bajo modelos asociativos o no trabajaré con alguien que practique el trabajo infantil. Así estás siendo responsable porque estás promoviendo un mejor mundo. Muchas veces se piensa que solamente se trata de cuidar el ambiente. Pero no es solo eso sino ser responsable, responder por mis actos con todas las personas con las que me interrelaciono: proveedores, clientes, gobierno, universidad, iglesia, grupos de presión, etc.

Por eso, ¿las pymes no necesariamente deben crear un departamento que se dedique a gestionar la RS?

Es el concepto del negocio. Entonces dices: “yo voy a dar a mis clientes un producto que tiene mucha azúcar, porque así lo concebí”. Y no. Más bien se debe incluir al cliente en el proceso de desarrollo del producto. Escucharlo para saber si no quiere tanta grasa o tanto azúcar o si no desea bolsa, si busca un producto más natural, menos procesado…

Es que ahora el consumidor está más informado…

Tenemos un consumidor que quiere participar en los procesos. No es cuestión del tamaño de tu empresa sino más bien de cómo concibes tu negocio desde el inicio, desde la médula, que tú puedas decir: “estas son las formas en las que nos vamos a relacionar”. Además el mercado te percibe como una propuesta más valiosa y el consumidor empezará a escoger a las organizaciones que mira como responsables.

¿Cuál es el papel de los jóvenes en este contexto?

Como docente, desde el aula, nuestra labor es mostrarles que su contribución puede ser desde este momento. A veces pensamos que la obligación es del gobierno, pero los chicos desde el aula son capaces de generar iniciativas responsables de innovación socialmente responsable, alternativas de negocio, empresas sociales… Entonces ya no se trata de las compañías, ciudades o gobiernos sino se trabaja desde el “yo”, hacia dónde va mi responsabilidad como alumno, como ciudadano, como miembro de una sociedad. (DB)

*Los alumnos de la carrera de Multimedia y Producción Audiovisual también participaron en este congreso con su proyecto de herramientas didácticas para niños no videntes. Lee más aquí.