Cuatro medallas de oro para la UDLA en la Bienal Panamericana de Arquitectura

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Tres proyectos arquitectónicos propuestos para Francisco de Orellana y uno para Quito, de autoría de estudiantes de la UDLA, fueron los premiados en la 20ª edición de la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito que se llevó a cabo entre el 14 y 19 de noviembre de 2016.

La UDLA fue la universidad con mayor cantidad de medallas seguida de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, la Técnica Particular de Loja, la Del Azuay y la Católica de Santiago de Guayaquil, que recibieron dos cada una.

Las categorías en las que ganaron fueron: diseño urbano y arquitectura del paisaje, diseño arquitectónico y proyectos de vinculación con la comunidad e investigación. Los ganadores fueron seleccionados por un jurado internacional de entre 98 propuestas presentadas a nivel nacional en el concurso orientado a universidades.

“Estos premios reflejan el perfil de nuestra carrera. La arquitectura no es solamente artística, queremos romper paradigmas y trabajar desde la forma, la función y el simbolismo para el bienestar de la sociedad”, enfatiza Gustavo Fierro, Director Académico de Arquitectura UDLA.

Los ganadores

La UDLA viene realizando un proyecto de vinculación con la comunidad de Francisco de Orellana (Amazonía) a través de su Municipalidad, desde hace dos años, que muestran la visión de la arquitectura que tiene la Universidad, detalla Gonzalo Hoyos, Docente de la Escuela.

Uno de ellos es un parque inundable que se ha convertido en emblema de esa zona ya que ha roto el paradigma de la ciudad de cemento integrando uno de los ríos que la cruza.

La medalla de oro también fue para una propuesta de vivienda de mediana densidad que refleja la visión de los estudiantes de integrar a la arquitectura con el entorno y, “lejos de imponer sistemas tecnológicos como el aire acondicionado, aprovechar la iluminación, el asolamiento y la ventilación naturales”, explica Gonzalo.

El diseño urbano de la cabecera cantonal también se llevó uno de los premios. En este proyecto se trabajó durante dos semestres y en él se refleja el planteamiento de una nueva ciudad amazónica donde prima el respeto por la naturaleza, la dotación de espacios públicos de calidad, distribuidos equitativamente y adaptados para la realidad existente.

El cuarto premiado fue un proyecto realizado en Turubamba (sur de la capital) en el cual se planteó una metodología de análisis de las quebradas con el fin de comprender la problemática de Quito respecto a estas formaciones y las construcciones ilegales que se dan en estas. (DB)