Triciclos de madera construidos por estudiantes de la UDLA, en competencia

“Reto Madera 2016”

“Reto Madera 2016”

Learning by doing es la metodología que utilizaron Juan Fruci y Tom Van Diessen, Docentes de Diseño Gráfico e Industrial para que los alumnos puedan entender de forma práctica el uso y aplicación de diferentes materiales.

La estrategia: una competencia de triciclos de madera fabricados por los propios estudiantes. El reto fue construir en pocas horas un vehículo que sea eficiente para transportar a una persona y a botellas de agua en el menor tiempo posible.

La pista, ubicada en el campus Queri, tenía ciertos obstáculos, sobre todo curvas, que los pilotos debían sortear en sus carros con toda la pericia posible para no chocar. Cada uno de ellos debía avanzar durante cinco minutos de un punto a otro, cargando agua en botellas de plástico y luego regresar a la partida para dejar el líquido. El ganador era quien lograba recoger el mayor volumen.

Uno de los pilotos y constructores fue Martín Bonifaz, alumno de Diseño Gráfico e Industrial, quien estuvo desde las 8:00 hasta casi las 17:00 del 9 de diciembre de 2016 (día de la competencia) armando el triciclo junto a su equipo. “Ya habíamos practicado durante las clases de materiales y procesos 1 y eso nos ayudó, pero armar no fue una tarea tan fácil”, detalla.

Previo a la competencia, Tom hizo las pruebas respectivas en una pequeña bajada y curva de las instalaciones del campus. Algunos no pasaron ese primer reto por lo que no estuvieron habilitados para participar.

“Con este ejercicio verificamos que hayan hecho bien un triciclo. Porque si es eficiente les permitirá bajar rápido, subir sin problema, guardar el agua sin que se riegue y llegar a la meta”, explica Juan y añade que además de la eficiencia del objeto los estudiantes recibirán un bono extra en la calificación final por la estética.

Para armar los triciclos primero se midió el ancho y largo, se analizó el mejor soporte para evitar que la persona se caiga y se inició con la construcción. Así fue el proceso que usó otro de los equipos participantes. “Usamos clavos, grapas y todo lo que estaba a nuestro alcance”, dice Emilia Reyes, parte de ese grupo.

Esta es la primera edición de este evento al que llamaron “Reto Madera 2016” y el que esperan replicar con estudiantes de otros semestres, explica Juan. “Nuestra intención es tener una actividad que les involucre y que vaya más allá de lo académico”, explica el Docente. Y no solo eso sino también promover la resolución de objetivos en el menor tiempo posible, tal y como muchas veces lo exige la profesión, así mismo desarrollar la experiencia ya que muchos no hicieron un diseño previo sino que empezaron directamente con la fabricación y eso afectó en la eficiencia del producto final. (DB)