Egresados de Arquitectura son finalistas en Hong Kong

Cinco egresados de Arquitectura de la UDLA son parte del grupo de ocho finalistas en el concurso “World Sustainable Built Environment Conference”. El evento se realiza cada 3 años y reúne a los expertos de la industria de construcción “verde”. La sede de la edición 2017 será Hong Kong.

Ellos participan con cinco propuestas que forman parte del proyecto al que denominaron: “Referente Amazónico de Ciudad Verde Azul” y que se incluye en el plan de reordenamiento territorial en la ciudad de El Coca (Orellana). Sus iniciativas buscan incidir en la zona sur de esa ciudad, en el espacio ubicado entre los ríos Payamino y Napo.  

Un mercado que promueva las buenas prácticas de producción y distribución de los alimentos, la reubicación de la población en viviendas adecuadas, un centro que promueva la identidad cultural y otro de educación ambiental son cuatro de estas propuestas innovadoras. La quinta es una escuela que realmente genere el sentimiento de comunidad.   

Arlet Zamora, José Estrella, Andrea Orellana, Gustavo Carrasco y Roxette Suasnavas, con la colaboración de Edelvis Alvarez, Diego Gortaire y Nicolás Gallegos son los responsables de estas ideas que ahora mismo están siendo evaluadas  por el Municipio de El Coca para ser ejecutadas. Sin embargo, en el entretiempo, ganan el reconocimiento internacional por su innovación.

No solo se trata de un proyecto de arquitectura sino que tiene que ver con resolver preocupaciones sociales, económicas y técnicas de la población. Así lo considera Ana Raquel Cevallos, Docente de la carrera y quien acompaña al grupo en este proceso.

“Son ocasiones para valorar, percibir e imaginarse nuevos sitios en tu propio país”, enfatiza la Docente, quien destaca además la importancia del factor ambiental en el desarrollo de los proyectos propuestos.

Del 5 al 9 de junio de 2017 algunos representantes del grupo deberán viajar a Hong Kong para recibir el premio y explicar acerca de sus proyectos. Lo harán ante un jurado conformado por docentes de universidades como: Oxford, Harvard, Cambridge, entre otras.

Los finalistas ecuatorianos compitieron con más de 150 participantes (estudiantes y profesionales) de otros 25 países y son los únicos latinoamericanos en quedar en esa lista.

Aprender sobre ambiente es la clave para José

Un centro de educación ambiental es la propuesta de José. Él plantea desarrollar un espacio donde la comunidad pueda participar en actividades vinculadas a huertos orgánicos, ferias gastronómicas, invernadero, talleres de agricultura, entre otros. Su proyecto, así como los de sus compañeros, están hechos a base de bambú, un material que reduce significativamente el impacto ambiental frente al hormigón o el acero.

 La vivienda ideal de Arlet

Quienes viven a la orilla del río Payamino están en una situación vulnerable, sin acceso a los servicios básicos, en riesgo por las inundaciones y con poco acceso a la zona urbana. Por eso Arlet decidió reubicarlos y darles una vivienda con condiciones adecuadas. Y no solo plantea otorgar un lugar donde vivir sino también generar fuentes de empleo autogestionado por la misma comunidad a partir del tratamiento de los desechos orgánicos que producen y de la elaboración de compostaje.  Adicionalmente Arlet propone el tratamiento de aguas para evitar la contaminación y optimizar el uso de las mismas.

Reconectarse con la raíz, dice Andrea

Un centro de culturas ancentrales es la propuesta de Andrea quien diagnosticó la pérdida de identidad en la ciudad amazónica. Por eso su proyecto incluye un museo, una zona para talleres de cocina, pintura, artesanías y un espacio de conmemoración. La idea es generar conectividad entre la zona urbana y la natural considerando el escenario de esta ciudad. Además de revivir lo ancestral ante una población pluricultural.

El ciclo cerrado de producción de Roxette

El mercado municipal que existe no es sustentable. Por eso hay que restaurarlo tomando en consideración las necesidades del lugar donde está ubicado. Así lo considera Roxette quien planteó un mercado que tenga tres áreas. Una de venta. Otra de producción, donde se plante el manejo de los desechos, por ejemplo hacer mermeladas con las frutas que no se vendieron. Y una tercera de capacitación donde se enseñe sobre técnicas ancestrales de agricultura.

Gustavo y su nueva propuesta educativa

Actualmente el espacio donde se encuentra la escuela es subutilizado y la infraestructura deficiente. Ese fue parte del diagnóstico que encontró Gustavo cuando planteó optimizar esa estructura. Su proyecto incluye generar las mejoras necesarias en el centro educativo pero también desarrollar una galería, biblioteca y una cancha comunitaria para promover dinamismo en el sector. Los trazos arquitectónicos definirán los límites de esas estructuras para dar privacidad a los alumnos sin embargo el objetivo es integrar a la escuela como parte importante de la comunidad.

La Facultad de Arquitectura viene trabajando en el *plan de reordenamiento territorial desde 2014 como parte de un proyecto de vinculación con la comunidad que se realiza en conjunto con el Municipio de esa localidad. (DB)