Una guía práctica para evitar el estrés en los exámenes finales

Padres preocupados por las notas de sus hijos. Chicos tensionados producto de las evaluaciones finales. Estas situaciones son propias de los últimos días de clases en los establecimientos con régimen Sierra-Amazonía. En estos planteles, el año lectivo 2016-2017 está a punto de terminar (habrá clases máximo hasta el 5 de julio), por lo que los exámenes finales son parte de las últimas actividades escolares. Con ello, hay cierto estrés en las familias, por lo que es necesario que se aprenda a manejar este momento. La psicóloga Elena Díaz y el docente de esa especialidad de la Universidad de las Américas (UDLA), Wagner Villacís, coinciden en que el orden y el equilibrio son los dos factores que deben reinar en los hogares, más en estos días. Los padres, por ejemplo, tienen que poner reglas para crear un ambiente propicio para el estudio. Mientras que los niños y los jóvenes deben concentrarse y priorizar sus actividades para lograr terminar el año escolar sin dificultades.

¿Por qué el estrés?

Rendir los exámenes finales y entregar las calificaciones son dos situaciones que pueden desatar el estrés en la familia. Según el catedrático y coordinador del centro de Psicología de la UDLA, el estrés es una reacción integral del cuerpo, que tiene componentes emocionales, afectivos, racionales y orgánicos. Es una respuesta del cuerpo ante una situación tensa, que genera conflicto, cuando hay una sobrecarga de actividades. Muchas familias ya sienten el estrés, por la ansiedad que genera la posibilidad de fracasar en las pruebas. Este mal se agudiza debido a que los chicos acumulan trabajos sin realizar, materias para repasar… También porque su nivel de captación de aprendizajes ha sido deficiente. Los estudiantes colapsan cuando buscan solventar estos inconvenientes de emergencia, a última hora, explica la psicóloga. Para ello es necesario tomar en cuenta estos consejos:

El orden y las reglas

El padre y el hijo deben acordar un horario para estudiar o repasar las materias de evaluación, cada día debe haber un cronograma. Los estudiantes deben jerarquizar actividades, es decir, poner énfasis en las materias “difíciles”, que durante el año han sido un ‘dolor de cabeza’. El padre o madre, además, deben ajustar sus agendas para acompañar a los jóvenes en este proceso final, explicó Villacís.

El descanso y la alimentación

Si un estudiante estudia con horarios, también, es necesario que descanse y se alimente adecuadamente. Para Díaz, si se tiene hábitos adecuados de alimentación, descanso y ejercicio, los estudiantes estarán con la cabeza fresca y saludables para hacer frente a las demandas escolares. En esto coincide Villacís, quien explicó que se necesita comer bien para tener energía al momento de estudiar. Los alimentos recomendados son frutas, proteínas, hidratos de carbono… “Una buena dieta es balanceada; no implica dejar de comer”.

¿Padres o madres estresados?

Un padre se estresa cuando los hijos no satisfacen sus expectativas y refleja su éxito propio en el estudiante. Eso hay que desvincularlo, sostuvo Villacís. “Los padres deben evaluar su trabajo durante el año, ya que si no han estado presentes durante el año no pueden estresar al hijo para conseguir resultados positivos a último momento”. Además es necesario entender que no deben tomar un fracaso escolar como si se tratara de una catástrofe. “No es lo peor del mundo”. El mensaje del padre o madre al hijo debe ser de calma o de validación. Se deben evitar los mensajes negativos o solamente críticas.

¿Qué hacer con las actividades extracurriculares?

La música, la danza o los deportes son actividades que ayudan a que los estudiantes estén activos y aprendan cosas nuevas. En ocasiones se relajan. Pero en época de exámenes hay que optimizar el tiempo. La recomendación del catedrático es que se haga una pausa en las actividades extracurriculares para que el niño o joven se dedique a las materias de evaluación.

Tres consejos para estudiar en las evaluaciones finales

Un ambiente propicio y organizado es ideal para estudiar y evitar el estrés. La habitación del joven no debe tener demasiados estímulos como música, redes sociales, televisión o computadora. Esto quita la concentración del estudiante. Los períodos de estudio deben ser cortos. Durante el repaso es necesario hacer pausas breves de cinco minutos. Si estudia por un lapso de tiempo largo no logrará un buen aprendizaje. Cada persona debe buscar un método de estudio personalizado. Unos estudiantes aprenden mejor si leen. Otros si escriben o elaboran organizadores mentales. Cada método es personalizado y hay que buscar el ideal para aprender mejor.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO