Foro en la UDLA: Igualdad de género, el desafío actual.

Construir la igualdad de género, en el mundo, en las empresas, en las familias, en la sociedad es un desafío para todos. Esa fue una de las conclusiones del foro: “Liderazgo desde distintas miradas”, organizado por Telefónica, la UDLA, ONU Mujeres y el Programa las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Analizar sobre las estrategias y los avances en la igualdad de género fueron los objetivos de este evento reunió a diferentes actores de los sectores empresarial y político. “Para el 2030 nos hemos fijado tener un mundo igualitario y hemos colocado el tema de la igualdad de género en el centro de esa agenda”, dijo Arnaud Peral, Coordinador Residente de NNUU.

En la UDLA, por ejemplo, los avances en este tema se pueden visibilizar en cifras. Su Rector, Carlos Larreátegui, explicó que hace 10 años había una mayoría masculina (56%) mientras que hoy las mujeres componen el 57% de la población. En el caso de becas también el cambio ha sido similar, llegando actualmente a un 57% de destinatarias.

En otras empresas como Telefónica el desafío también ha sido marcado. En su caso, la meta es tener al menos el 30% de directivas mujeres para el año 2020, destacó Andrés Donoso, Presidente de Telefónica.

“Podemos decir, para resumir la importancia de la igualdad, que muchas metas no se podrán lograr si no avanzamos a pasos más firmes… 2030 ya es ´mañana´ y al paso que vamos necesitaremos 200 o 300 años para lograrlo”, dice Arnaud para referirse a los objetivos que se han planteado, por ejemplo, reducir la brecha salarial entre ambos géneros o la desigualdad en designaciones políticas o empresariales.

Los desafíos vienen acompañados de reflexiones y de datos que aportan a la igualdad. Diana Gutiérrez, Coordinadora Global del programa Sello Igualdad de Género para empresas y representante de PNUD para América Latina y El Caribe, destacó algunas ideas importantes al respecto:

  • Las mujeres contribuyen al 37% del PIB global actualmente, sin embargo, no se está cuantificando las labores de cuidado. Se estima que si al 2025, los hombres y mujeres estarían incorporados de manera igual a la fuerza de trabajo, se podrían agregar USD USD 28 billones a la economía mundial.
  • Estamos dejando por fuera a la mitad de los cerebros disponibles al no incorporar tantas mujeres al mercado laboral, quienes pueden aportar con talento, habilidades y competencias.
  • Las empresas deberían preguntarse si todavía se basan en estereotipos y si tienen penalizaciones basadas en el género. Por ejemplo, antes de contratar a una mujer se fijan si está en edad fértil o no; en el caso de un hombre se basan en el supuesto de que es alguien estable porque está casado y tiene hijos. Es necesario repensar esos análisis que se basan en la situación personal.
  • Un estudio de la OIT muestra que un 57% de empresas consultadas cuentan con menos del 30% de mujeres en la alta gerencia. Allí, hay un campo en el cual todavía no se ha logrado aprovechar ese talento.
  • En las empresas todavía existen posiciones que son masculinizadas o feminizadas en cargos y profesiones como enfermería, recepción, ingeniería, entre otras. Por eso, los empresarios deben preguntarse, ¿mis vacantes están libres de sesgos de género?
  • Los sesgos en el trabajo nos afectan de igual manera a hombres y mujeres porque penaliza y discrimina. Al sector privado debe importarle este tema porque es una cuestión de derechos. Por cada dólar que gana un hombre, una mujer gana entre 70 y 80 centavos. (DB)