Estudiantes de Arquitectura presentan sus proyectos ante los expertos

Jurados intermedios

Presentar sus proyectos ante un público especializado, recibir críticas y sugerencias y luego reevaluar sus propuestas arquitectónicas, ese es el objetivo de la actividad denominada “jurados intermedios”, en la que participan los estudiantes de 7° y 8° semestre de Arquitectura.

En otras palabras, los alumnos deben exponer ante un jurado los proyectos en los que han trabajado hasta esta etapa del semestre. Luego de ello reciben retroalimentación y sugerencias que deberán incorporar y presentarlos nuevamente ante el mismo jurado al final del semestre.

Esta es una práctica común en arquitectura explica Julio Oleas, Director de la carrera. “Cuando tienes un cliente siempre tendrás un proceso en el que haces una revisión. Además, los concursos son otro ámbito de la praxis arquitectónica en la que siempre hay una etapa en la que puedes ser preseleccionado y debes atender a críticas para luego pasar a una segunda etapa. Así que es algo que los estudiantes experimentarán toda su vida como arquitectos”.

Por esta razón, esta actividad ayuda a los futuros profesionales a estar preparados para enfrentar luego, en la práctica, esta modalidad. Según Renato Donoso, Docente de la carrera, “en arquitectura es importante el proceso de los proyectos, y no solamente el resultado final, y este tipo de actividades ayudan a fortalecer esas bases de diseño durante su desarrollo”.

En total fueron cerca de 50 estudiantes los que participaron durante los dos días de exposiciones El jurado estuvo conformado por docentes que no han formado parte del proceso de formación de los estudiantes y por otros profesionales externos a la universidad, seleccionados de acuerdo a la especificidad del proyecto. Por ejemplo, un grupo está trabajando con un cliente real de la industria hotelera con el contacto hecho a través de la Facultad de Hospitalidad y Turismo, por eso, su Decana, Mónica Alatorre, formó parte de los especialistas.

Además del proyecto hotelero, los alumnos trabajaron en propuestas para Guápulo y el barrio Jipijapa en Quito. En este último buscan “reciclar” algunos edificios que están construidos, pero cuyo uso no se aprovecha al máximo, por ejemplo, la Plaza de Toros.

Los jurados ayudaron mucho en reforzar comentarios y observaciones dadas a los alumnos previamente, además de brindarles algunas pautas para resolver temas inconclusos o que faltaban definir en los proyectos, como temas de composición, relación con el usuario, etc.”, dijo Renato.

En primera instancia los estudiantes trabajan con sus profesores en clase quienes les brindan la guía necesaria para la realización de sus propuestas arquitectónicas. El proceso de jurados intermedios sirve para complementar este proceso.

Al final del semestre presentarán nuevamente sus proyectos ante el mismo jurado y la idea es que concluya este proceso. Esta es la segunda vez que se realiza esta actividad. Hasta hace dos semestres se aplicaba una evaluación únicamente al final de cada período académico, sin embargo, se decidió implementar una etapa intermedia para que los alumnos puedan implementar las sugerencias realizadas por los expertos. (DB)