Fotografía de arquitectura, una opción para futuros profesionales UDLA

Lorena Darquea y Alberto Andrade

Lorena Darquea y Alberto Andrade

¿Cuál es mi aporte como arquitecto a la arquitectura? Esa es una pregunta que se hizo el arquitecto Alberto Andrade y que ahora la comparte con futuros profesionales de esta rama durante la charla: “Fotografía y arquitectura”, que se realizó el pasado 30 de abril de 2018.

Y la respuesta a su cuestionamiento la encontró en la fotografía. Alberto se ha dedicado en los últimos años a documentar, a través de su cámara, proyectos arquitectónicos que se desarrollan en el Ecuador. Desde 2013 conformó una oficina de arquitectura en la cual trabaja con una comunicadora en la realización de reportajes fotográficos.

¿Qué quiere transmitir el arquitecto? De ahí parte para documentar el proceso, el sistema constructivo, el contexto y otros elementos como el usuario, que lo considera el más importante. “Un estudiante de Arquitectura fue echado de la casa por escuchar regetón”, cuenta y aclara que de ahí partió la idea de un arquitecto para la construcción de un proyecto inmobiliario que forma parte de su portafolio fotográfico.

De hecho, las personas son lo más importante y, de su vivencia y su relación con los proyectos arquitectónicos surge valiosa información para fotografiar y transmitir. En ello coincide con Alberto, Lorena Darquea, otra de las conferencistas del 30 de abril, invitada por la Facultad de Arquitectura y Diseño.

Ella, quien también se dedica a la fotografía de arquitectura, piensa que “mientras más tiempo pasas con los arquitectos que diseñan los proyectos o con la gente que vive en esas casas, mejores fotos sacas”, dijo.

Lorena se graduó de la universidad y trabajó una temporada en Quito, allí se dio cuenta de la carencia que existía en el país en cuanto a fotografía de arquitectura. Por eso decidió dedicarse a esa actividad, a pesar de que su familia lo consideraba un gran error. Poco tiempo después y debido a su aporte y talento fue invitada a participar en la Bienal de Venecia con su obra.

Hacer foto permite valorar el trabajo, los tiempos, los procesos, pero también te enseña a ver sin juzgar, sin emitir juicios, comentó Alberto. “Queremos que se luzcan más los detalles de los proyectos que la fotografía en sí. Si llueve y hay neblina eso es lo real”, y eso es parte de lo que se debe transmitir.

El clima, de hecho, ha sido uno de los temas con los que ha debido lidiar Lorena. Sin embargo, alienta a buscar formas de superar estos obstáculos como lo logró ella, aprovechando el tiempo de trabajo y sacando fotografías que reflejen los detalles arquitectónicos.

Al final, la reflexión de ambos, como arquitectos, fue llamar a pensar: “¿Cómo contar la historia de los proyectos? Y la respuesta es: de la manera más real posible, destacando los detalles y buscando siempre generar esa documentación del importante trabajo y aporte de la arquitectura al Ecuador, a México (en el caso de Lorena) o al mundo. (DB)