El entorno empresarial requiere nuevos tipos de liderazgo

Un experto, ¿necesariamente es un líder? Con esta pregunta, Santiago Castro, prestigioso consultor, inició su ponencia respecto al comportamiento y lenguaje que caracteriza a los directivos empresariales. Actualmente, las tendencias de liderazgo no sólo enfatizan en la importancia del conocimiento técnico. Habilidades que van desde la comunicación hasta la resolución de conflictos pasando por la gestión de crisis, exposición efectiva de ideas, además de innovación y entendimiento del talento humano, evidencian los nuevos retos corporativos.

La clave del crecimiento de una organización está en sus empleados; es decir en cómo éstos interactúan y convergen en función de un mismo objetivo. Y dicho compromiso se construye desde un liderazgo que combine las perspectivas de personas con las necesidades del negocio. De ahí que comunicación y empoderamiento, constituyan los ejes que permiten articular estrategias que impulsan el bienestar, así como procesos de integración y relacionamiento.

¿Cómo lograrlo?, la respuesta se compone en función de diferentes aristas. Por un lado, está el desarrollo de espacios de felicidad, donde los funcionarios encuentren su realización personal y profesional, mediante las actividades diarias. Por el otro, destaca la importancia de realizar un diagnóstico de la organización: muchas veces, se implementan planes de acción – que tuvieron éxito en otra empresa – sin considerar las expectativas y realidades propias. “Las soluciones tienen que ser adaptadas”, mencionó Castro.

Gestión del talento humano

¿Cómo generar impacto e influencia? Normalmente, los problemas en las empresas ocurren por la falta de diálogo entre directivos y trabajadores. En esa línea, el nuevo modelo de liderazgo se fundamenta sobre una nueva forma de pensar, gestionar y motivar a los funcionarios. El objetivo es claro: adaptar los comportamientos a las realidades o morir el intento. Más aún, si se considera la incidencia que ejercen la tecnología, la convergencia de distintas generaciones y el peso de las emociones.

Flujos de información constante, enfoque, limitación de la dispersión, análisis de contexto y planificación, comprenden estrategias que impulsan un ambiente de confianza en la organización; confianza que, a fin de cuenta, proyecta la compañía en sus clientes. Por este motivo, los líderes tienen la misión de concretar dichas acciones en favor del crecimiento. Y no solo ello, sino promover de igual manera la cohesión y concreción de objetivos a partir de las diferencias.

Tendencias y matices de liderazgo, ejemplos de referentes y personajes reconocidos, al igual que metodologías para incidir en la actitud de las personas, completan las temáticas que se abordaron durante la conferencia. Cabe mencionar que la charla se dio en el marco de las buenas prácticas corporativas que impulsa la Maestría en Administración y Gerencia Organizacional.

(NC)