Sostenibilidad, factor de desarrollo

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Integración, eficiencia, sostenibilidad: son algunos de los ejes temáticos que Cristina Sancha, PhD in Management Sciences, abordó durante el taller – seminario de investigación “Sostenibilidad en la cadena de abastecimiento”. Desde estrategias de gestión, hasta la incidencia de la academia en el quehacer productivo, pasando por acciones que impulsan el rendimiento de proveedores y campañas de concientización, comprendieron los puntos de análisis.

Al respecto, conversamos con Sancha, quien también es experta, catedrática e investigadora, sobre el impacto que tiene la sostenibilidad en la cadena de suministro.

¿Qué tipo de estrategias se emplean durante la gestión de cadenas de suministros?

Existen 3 tipos de estrategias; de tipo push orientada al coste y eficiencia; pull, cuando se requiere atender la variabilidad de la demanda. Finalmente, existe un enfoque híbrido push – pull, que trabaja la parte inicial de la cadena bajo modalidad push; y pull la segunda parte de dicho proceso.

¿Las estrategias pueden ser empleadas de manera complementaria?

Las estrategias son excluyentes, en la medida que no se pueden ser aplicadas al mismo producto, pero sí en la misma empresa. El uso de una u otra depende de las características del insumo; además, de factores como la variabilidad de la demanda. Por ello, cuando el índice es alto, es recomendable el uso de una estrategia pull, ya que la información sobré que producir y distribuir se ciñe a datos reales.

Por el contrario, cuando la variabilidad es baja resulta más efectivo el uso de un enfoque push, que contemple el uso de estadísticas y predicciones. Cabe mencionar que dichas estrategias, tienen que alinearse a la visión competitiva de la empresa.

¿Qué tipo de empresas utilizan un híbrido entre ambas estrategias?

Inditex (Zara) emplea las 2 estrategias. Push, para sus productos estándar: camisetas y pantalones básicos que se repiten cada temporada; es decir, prendas de los que se sabe con certeza su rotación. Por otro lado, la empresa emplea la modalidad pull para sus productos más innovadores. Camisas con flores, cuadros, mangas anchas… en función de cómo se comporte la demanda, se puede saber qué prendas reponer en stock.

¿Cómo otorgan diferenciación dichas estrategias?

El objetivo de la gestión de cadenas de suministros, finalmente, está en otorgar valor añadido a productos y servicios; diferenciación que surge en función de la variable competitiva que determine cada empresa: calidad, costes, fiabilidad, entre otros.

O sostenibilidad…

La sostenibilidad no está relacionada con ninguna estrategia en particular; está presente durante toda la cadena de suministros. Cómo se implementa aguas arriba y abajo, representa el reto. Una compañía es sostenible si sus proveedores también lo son. Por ejemplo, si estos últimos contaminan ríos o incurren en prácticas de explotación laboral, repercute en el funcionamiento de la empresa.

La sostenibilidad es integral en consecuencia que se tengan que desarrollar prácticas que también impacten en distribuidores y consumidores finales. Sistemas de transporte limpios, campañas de concientización, ejercicios contra el desperdicio de recursos… la intención está en generar una cultura más inclusiva y sustentable en todos los eslabones de la cadena.

¿Evitando que la sostenibilidad quede en una acción comercial?

Una empresa es sostenible cuando sus acciones promueven el rendimiento de toda la cadena. En término simples, si las acciones solo benefician a la imagen y reputación de la compañía, no se trata de sostenibilidad. Por el contario, una evaluación constante a proveedores y grupos de interés, así como programas que permiten el crecimiento de todos los involucrados, sí constituyen acciones que impulsan una acción colaborativa, robusteciendo la integración.

¿Cuál es el rol de academia en este sentido?

Las investigaciones tienen que trasladarse al ámbito corporativo y generar valor agregado. Muchas veces, las investigaciones son inentendibles; situación que genera rechazo en los managers al considerar que los resultados tendrán poca aplicabilidad. En ese aspecto, el reto de la academia está en comprender la relevancia práctica de los estudios. Y, sobre todo, generar preguntas y temáticas relevantes para la industria con el objetivo de generar publicaciones de interés e impacto.

Sobre Cristina Sancha:

PhD in Management Sciences (ESADE Business School), Cristina es docente invitada de la Maestría en Dirección de Operaciones y Seguridad Industrial (MDO).  Licenciatura y Máster en Administración y Dirección de Empresas (ESADE Business School). Experiencia en el campo de educación y administración educativa.

En contexto:

El taller – seminario incentivó el diálogo y participación de profesores de pregrado de la Universidad de Las Américas en la materia. Por su parte, la ponencia de Cristina, respecto a las estrategias de gestión, estuvo marcada por una amplia asistencia de maestrantes y graduados del MDO. (NC)