#ArquitecturaUDLA: respeto a la cultura y al patrimonio

Conferencias Bienal Arquitectura UDLA

Las modas, por su misma naturaleza tienden a desaparecer, por eso, en arquitectura se debe correr el riesgo de que las obras sean menos protagonistas, quizás no salgan en revistas y quizás se mimeticen con el entorno, pero eso, precisamente, puede ser mucho más valioso como aporte a la sociedad.

¿Por qué? Los pueblos tienen la función de ser un tejido y las construcciones deben ser parte del mismo, entramarse con esa red urbana. En ese sentido, la labor de los arquitectos debe orientarse a una construcción asistida, es decir a tratar de ayudar a las personas a que su entorno evoque lo que culturalmente son.

Así piensa Mauricio Rocha, arquitecto mexicano, quien visitó la UDLA para ser parte del ciclo de conferencias de la Facultad de Arquitectura y Diseño, un evento paralelo a los organizados por la XXI edición de la Bienal Panamericana de Quito.

“Entonces la pregunta es cómo podemos comenzar a generar prototipos que no desconozcan el lugar al que pertenecen, que sean sistemáticos, que sí permitan ser replicados, pero que ayuden a generar refuerzos a las estructuras patrimoniales y a poner a la gente a observar algo que han olvidado. Porque al regresar a estos territorios vemos como todos olvidamos el lugar al que pertenecemos, como olvidamos un monumento patrimonial o una montaña extraordinaria. Y estas aproximaciones, nos permiten darnos cuenta que probablemente nuestras intervenciones son volver a entender que la gente todavía usa una pileta o un fogón, que hay una azotea que se puede recuperar…”

Con esa idea, Gabriela Carrillo, otra de las expositoras, refuerza la idea de Mauricio y hace un llamado a los estudiantes a pensar en sus raíces, en lo que son y en cómo comprender la cultura, hablar con la gente local y observar antes de imponer cualquier proyecto.

Gabriela y Mauricio son dos reconocidos arquitectos mexicanos y socios del Taller de Arquitectura que lleva sus nombres. Su mensaje en la conferencia es la impronta de sus obras sobre las cuales expusieron ante los alumnos de la Facultad.

Por ejemplo, en Villa de la Paz, Estado de Hidalgo (México), realizaron un proyecto de un museo jardín en el que debían demostrar la relación de la cultura hñahñú con el maguey, una planta típica de esa región. Por ello, lo primero fue entender la relación de las personas con esta planta, la concepción de esta cultura frente a la naturaleza, a su entorno y también cómo a partir de ello, estaban hechas las construcciones. Un dato curioso fue comprender que las pequeñas ventilas que pensaban que era para circulación del aire y luz, en realidad eran ventanas para ver las estrellas.

La restauración del patrimonio

Otra de las expositoras que intervino en el evento fue Margarita Segarra, también mexicana pero residente en Italia donde lleva a cabo un proyecto de restauración del patrimonio de ese país.

Rocca Pia en la ciudad de Tivoli es una fortaleza del siglo XV encargada por el Papa Pio II para la guardia papal y que posteriormente, a partir del siglo XIX y las reformas napoleónicas, se convirtió en cárcel hasta el siglo XX. Abandonado por mucho tiempo, hoy esta estructura ve de nuevo la luz y se estima que en poco tiempo se abra al público como un museo. Esto gracias a las intervenciones realizadas por Margarita que forma parte del equipo de trabajo que lleva a cabo este proyecto. (DB)