Columna de opinión de César Paz-y-Miño.

Philae, Curiosity y el origen de la vida

Investigación UDLA

Investigación UDLA

Han despertado mucho interés los datos enviados por dos robots espaciales, Philae desde el cometa 67P y Curiosity desde Marte. Ambos tienen como objetivo detectar moléculas que expliquen el origen de la vida.

Existen tres teorías sobre el origen de la vida en la Tierra: una no científica que es el creacionismo apoyada de manera sutil por pseudociencias que han reemplazado un creador por un diseñador inteligente. Otra denominada Panspermia que plantea que ella vino desde el espacio en cometas, asteroides o meteoritos; bajo esta visión, organismos completos y complejos se implantaron en nuestro planeta. El postulado más refinado dice que las condiciones primitivas del planeta permitieron la evolución hasta las especies actuales; el problema de esta teoría es que no explica el origen de esa vida extraterrestre, solo la ubica sobre la Tierra.

Para explicar científicamente el origen de la vida, los estudios de cometas, meteoritos y asteroides, son importantísimos porque estos guardan las condiciones iniciales del origen del universo: gases congelados, productos orgánicos e inorgánicos en estados incluso no conocidos.

Encontrar restos o rasgos de vida fuera de la Tierra apoyarían la exogénesis que sostiene que las condiciones del espacio exterior permitirían originar vida a partir de los materiales inorgánicos existentes, y la abiogénesis que explicaría de forma similar el paso de lo inorgánico hacia lo orgánico en la Tierra.

Los datos de Philae y Curiosity muestran productos orgánicos. En Marte, Curiosity encontró clorometano, propio de compuestos orgánicos de carbono, hidrógeno y oxígeno, que son los compuestos vitales básicos. Philae igual los encontró y se guarda la esperanza de que encuentre agua en 67P que, directa o indirectamente, es la base de la vida en la forma que conocemos.

La vida en la Tierra se originó en el agua, y esta pudo haber llegado en grandes cantidades, traída por miles de meteoritos y cometas que chocaron contra esta. Descubrir agua en otros cuerpos del espacio, se convierte, entonces, en un reto de astrónomos y geofísicos porque daría explicación de la base de la vida.

Lo que importa es comprender filosófica y científicamente cómo se origina la vida, no solo de dónde viene. Las investigaciones actuales apuntan a entender la vida fundamentada en la materia, a comprender los seres que tienen ADN, que nacen y se reproducen; a vislumbrar las condiciones químicas para que la vida se dé, se mantenga y evolucione como las ciencias la entienden ahora y la descifrarán cada vez más hasta su esencia.

 

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/opinion/columnistas/item/philae-curiosity-y-el-origen-de-la-vida.html