Dogmatismos contra la Genética

César Paz y Miño

César Paz y Miño

Compartimos el artículo de Diario El Telégrafo en el que César Paz y Miño, Decano del Instituto de Investigaciones Biomédicas, habla sobre los dogmatismos contra la genética.
Mira el artículo publicado aquí.

Los avances en Genética Humana y Médica crean controversias éticas. Hace 20 años las necesidades genéticas y la tecnología disponible nos enfrentaba a discusiones puntuales sobre la aplicación de herramientas genéticas y sus peligros. Se podía estudiar los cromosomas, secuenciar un solo gen, hacer diagnóstico pre y neo natal, y era un sueño lejano la terapia genética.

En la actualidad, la genética cuenta con herramientas poderosas para diagnóstico y manipulación de genes. Tenemos la posibilidad de leer todos los 23 mil genes humanos en menos de 8 días y descubrir en ellos cambios, enfermedades, e incluso obtener datos insólitos o “hallazgos inesperados”. Contamos con la capacidad de manipular el gen de manera directa con una técnica que se denomina CRISPR (corte del ADN problema y reemplazo con una sección nueva) que, inspirada en procesos bacterianos normales de defensa, se aplica en ADN humano para modificar y editar la lectura o expresión de un gen.

Utilizando la técnica CRISPR, un grupo de investigadores chinos consiguió corregir la lectura genética alterada en embriones humanos, logrando por primera vez influir en el futuro en potencia de un individuo; así corrigieron un tipo de anemia persistente. Aunque de 86 embriones utilizados solo 28 lograron captar el gen bueno en reemplazo del malo, el procedimiento despierta controversia ética por estar contrapuesto a visiones tradicionales y con carga de religiosidad.

Luego de las investigaciones chinas, los sectores más conservadores y religiosos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos arremeten contra este tipo de investigaciones, y en sus nuevas normativas, aparte de limitar los fondos públicos para tales estudios, incluyen una solapada prohibición a la técnica CRISPR.

La historia evidencia que las iglesias se han opuesto a los avances científicos; por ejemplo, se han manifestado en contra del uso del condón como protección del SIDA, cuestionan sistemáticamente la investigación con embriones, la fertilización in vitro, la anticoncepción, el diagnóstico prenatal, la eugenesia, la evolución, incluso se han opuesto a las vacunas, las transfusiones y los trasplantes de órganos.

Pese a los esfuerzos de científicos que han solicitado el uso de embriones no viables para investigar y entender qué ocurre con enfermedades humanas, la oposición ética es fuerte y pocos países en el mundo permiten investigar en embriones.

Las sociedades demandan mejores herramientas para curar, pero su implementación se ve obstaculizada por visiones dogmáticas que no aceptan razones científicas ni discusión.