LA UDLA ayuda a mejorar el ambiente en Nono

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Mejorar la calidad de vida de las personas es la meta de los estudiantes de Ingeniería Ambiental de la UDLA.

Pero claro, lo primero es formarse académicamente y conocer el entorno donde pueden hacer mejoras con los conocimientos adquiridos en clases. Javier Moisés Álava, técnico docente de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad, nos narró algunas de las experiencias de los estudiantes al vincularse con la realidad y mejorarla.

El emprendimiento

Estudiantes y profesores tomaron contacto con el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) de Nono. Allí les dieron un mapa e identificaron a la parroquia San Francisco a la cual fueron de visita en octubre de 2015. Se trata de un pequeño poblado, con alrededor de 20 casas, separadas por largas distancias. Ese primer acercamiento les sirvió para determinar una gran necesidad de la población: la falta de agua adecuada para el consumo.

Por eso se pusieron manos a la obra. El 8 de enero de 2016 – y a partir de allí cada viernes por aproximadamente un mes- visitaron la población para instalar un sistema de recolección de agua lluvia. Colocaron unos filtros de piedra zeolita para tratar el agua y también realizaron intervenciones en las casas para llevar esa agua lluvia, colocando canaletas con un recubrimiento de varillas de hierro en caso de una fuerte lluvia.

Para cumplir sus objetivos pasaron todo tipo de obstáculos como trasladar un tanque de plástico (para almacenar 500 litros de agua) a través de 500 metros quebrada abajo. Pero, valió la pena porque esto sirvió para recolectar agua lluvia y abastecer a una pareja de adultos mayores. “No es solo ir y dejar cosas. Es hablar con ellos, convivir y pensar en el largo plazo como se puede seguir colaborando”, dice el docente.

El proyecto continuará hasta marzo de 2016 cuando realizarán un control de calidad de agua y verán nuevas necesidades por resolver.

El aprendizaje

Con el objetivo de observar los impactos que causan los proyectos en el ambiente, los estudiantes de primer semestre visitaron, entre el 24 de octubre y el 6 de noviembre de 2015, la Central Hidroeléctrica Agoyán, ubicada en la provincia de Tungurahua.

Allí pudieron comprobar que este tipo de proyectos sí altera al entorno al generar una cantidad de sedimentos que se descomponen. Sin embargo, también pudieron acceder a información acerca del mantenimiento que la empresa hace para remediar esta situación y a los planes de contingencia de la misma.

Adicionalmente los estudiantes visitan fábricas, botaderos de basura, plantas de tratamiento de agua, la granja experimental de la UDLA ubicada en Nono, entre otros proyectos.