Prácticas que buscan humanizar nuevamente el parto

Prácticas que buscan humanizar nuevamente el parto

Prácticas que buscan humanizar nuevamente el parto

Los estudiantes de noveno semestre de Medicina recibieron un taller de parto humanizado y prevención de violencia obstétrica, por parte de docentes, investigadoras e invitadas especiales expertas en estos temas.
El 2 y 3 de mayo, 50 estudiantes de noveno semestre de Medicina formaron parte del taller de parto humanizado y prevención de violencia obstétrica impartido por Thais Brandão, docente-investigadora y directora del proyecto de investigación de violencia obstétrica de la UDLA; Kirsten Falcón, docente de materno infantil de Enfermería; Magriet Mayer, representante de ‘El parto es nuestro'; y Elisa Costales, experta en política pública para el parto en libre posición con pertinencia intercultural o parto humanizado.

“Lo que buscamos con estos talleres es que los chicos conozcan sobre la violencia obstétrica y cómo prevenirla y que sepan sobre temas de parto en libre posición o un parto humanizado que ya son un proyecto de ley, pero que no están dentro de las mallas de las carreas de Medicina y Enfermería todavía” dijo Thais Brandão.

Este taller lo realizan por segundo año y lo que se hace es enseñar y compartir con los alumnos técnicas y experiencias de lo que es un parto humanizado o respetado. Durante dos horas, los alumnos tienen la posibilidad de conocer estas alternativas al parto tradicional o cesárea, de manera teórica y práctica.

Según Thais Brandão, la Organización Mundial de la Salud sostiene que solo se puede tener un 15 % de cesáreas en todo el país. Pero en el Ecuador, a nivel público se hacen cerca del 40 % y a nivel privado el 80 %, por lo que considera que es un negocio para las clínicas privadas que lucran con los partos de bajo riesgo.

“Las consecuencias psicológicas, emocionales y afectivas de la mamá y del bebé por partos intervenidos con rutinas innecesarias son fuertes y dejan secuelas de por vida, es por esto que pretendemos que se humanice más este proceso natural”, acotó Thaís Brandão.

Este taller es parte de un proyecto de investigación de violencia obstétrica, liderado por Thais pero que cuenta con la participación de docentes de Medicina, Enfermería y Psicología y de investigadoras externas. La investigación está encaminada a identificar las experiencias de parto de usuarias de la red pública de Quito y proponer sugerencias en la enseñanza de pregrado en la materia de ginecoobstetricia en enfermería y medicina que prevengan prácticas (des)conocidas de violencia obstétrica.

Por eso el alumnado que recibe este taller tendrá la oportunidad de ponerlo en realizar estos procedimientos durante sus prácticas hospitalarias y posteriormente en su vida profesional y así ser parte del cambio que se busca implementar en todo el sistema de salud pública del país.

“Es muy importante sensibilizar a los médicos del futuro y que sean parte del cambio, para evitar las cesáreas innecesarias y cambiar la atención del parto en este país. A los chicos les cuesta mucho abrirse a estas técnicas porque no reciben capacitación y lo esencial es que sean líderes en esto” informó Magriet Mayer.

En el país ya existen lugares donde se practican partos humanizados. El Ministerio de Salud Pública ya ha implementado 170 unidades públicas de parto humanizado en todo el país. En Quito, funcionan el Hospital de Nanegalito, la Maternidad de Carapungo II, Comité del Pueblo, Centro Histórico, Chimbacalle, Guamaní, Conocoto y el Hospital de Yaruquí.

“La política pública tiene un gran avance y lo que se busca es que se respeten los derechos de la mujer y de los niños” contó Elisa Costales.

En los próximos días se replicará este taller a estudiantes de Enfermería, ya que por el tiempo no se pudo desarrollar junto a los alumnos de Medicina.​

“Lo que quiero es que mis estudiantes aprendan estas técnicas y desarrollen empatía para que puedan atender de mejor manera a la madre y al n​​iño durante un parto humanizado”, Kirsten Falcón.

​Ley en debate y presencia de la UDLA

Thais Brandão fue parte de los invitados para tratar la propuesta de Ley que Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea, elaboró en relación al parto humanizado, ya que ella es líder del proyecto de investigación sobre violencia obstétrica.

Thais, junto a miembros de la Organización Mundial de la Salud, sociedad civil, la asociación española ‘El parto es nuestro’ y algunas universidades del país estuvieron en un foro en la asamblea el pasado 13 de abril para que se de a conocer este concepto más ampliamente en el país.

“El concepto de violencia obstétrica es un tipo de violencia contra la mujer y es necesario que cada una de las mujeres decidamos cómo queremos nuestro parto, para no callar y expresar lo que sentimos. En un parto normal, se replican violencias contra el cuerpo, contra la sexualidad y la decisión de la mujer”, apostilló Thais Brandão.

Lo que busca esta ley y según Thais es que se devuelva el protagonismo del parto a la madre y al bebé, que un equipo médico esté a disposición de ellos y no al revés, porque son quienes intervienen. Esta propuesta de ley finalmente debe estar en el COS – Código Orgánico de Salud.

“Un parto humanizado garantiza una salud psicológica, emocional y física para la mamá y el niño. Existen hormonas y anticuerpos que cumplen sus funciones en el momento del parto como el instante de cortar el cordón umbilical y tiempo el apego de la madre y bebé para toda la vida. Esto además, según estudiosos del tema garantiza una sociedad menos violenta, consecuencia de partos menos violentos”, finalizó Thais Brandão.