Investigación y diversidad genética: ¿una utopía? (1)

genética

genética

Compartimos el artículo de Diario El Telégrafo en el que César Paz y Miño, Decano del Instituto de Investigaciones Biomédicas, habla sobre la investigación y la diversidad genética.
Mira la noticia publicada aquí.

Dentro de la Semana de la Biodiversidad, el Ministerio del Ambiente organizó la mesa redonda: ‘La biodiversidad ecuatoriana y la utilización de sus recursos genéticos: ¿Una utopía?’; evento que no pudo realizarse por disposiciones en relación con los actos públicos luego de los sismos.

El tema de la “utopía” me atrajo desde el inicio. Este término, según la Academia de la Lengua, se refiere tanto a un plan, proyecto, doctrina o sistema deseable que parece de muy difícil realización, como a la representación imaginativa de una sociedad futura con características favorecedoras para el bien humano. Tal definición me llevó a determinar que las acciones hacia proteger nuestra biodiversidad se enmarcarían en mucho, dentro de lo utópico.

Lamentablemente no se dio la posibilidad de dialogar sobre la problemática real de los investigadores. Es decir, por un lado, sobre la necesidad de estudiar la biodiversidad ecuatoriana y por otro, sobre enfrentar una ley mal entendida y mal encaminada; temas sobre los cuales trataría mi exposición. El grupo de trabajo que lidero, lo conformamos ecuatorianos que trabajamos con muestras ecuatorianas, para obtener resultados que sean útiles al país y al conocimiento internacional. Esto significa que, como ciudadanos comunes, tenemos la obligación y el derecho de investigar la realidad del país, y si eso contribuye a la solución de problemas sociales, deberíamos encontrar el apoyo directo del Estado.

La protección de la biodiversidad se fundamenta en dos tratados internacionales: el de Nagoya y el de Naciones Unidas. Estos tratados indican que existen países y corporaciones con economías poderosas para las cuales la biodiversidad es un negocio multimillonario. Frente a ello, se diseñó un acuerdo que protege el acceso a recursos, cuida la legalidad de este acceso, e incentiva la utilidad eficiente y equitativa de los recursos.

Si alguna empresa o institución desea tener acceso a los conocimientos ancestrales de las comunidades del Ecuador, debe respetar un conjunto de principios: Consentimiento informado previo de las comunidades; existencia de términos mutuamente acordados; permiso, mediante la información adecuada, del uso pero no de la apropiación; y, acceso a beneficios a través de los términos acordados.

Pero es aquí donde inicia la problemática. Como ecuatoriano me interesa al máximo proteger la biodiversidad nacional; como investigador, me interesa descubrirla, informar y publicar antes de que otros lo hagan, sobre todo por el biopirateo. De esto se tratará en el siguiente artículo. (O)