Padres y madres deben alterar sus horarios y labores en vacaciones

El Comercio

Las vacaciones escolares son un desafío para Claudia Zambrano, madre y docente de inglés. En un día, tiene que cumplir con sus labores profesionales y arreglarse para compartir con su hija Isabella, de 5 años, que terminó las clases. Para lograrlo, Zambrano modificó sus horarios y actividades. La niña también cambió su rutina: ahora debe madrugar a las 05:30 cuando en época de clases lo hacía a las 06:00. Llevar a la niña al trabajo es complicado – admite la docente, de 29 años, ya que se aburre constantemente y extraña a sus amigos de la escuela. Esta realidad hizo que la docente busque un curso vacacional. Finalmente, se decidió por un taller de baile por horas para que la niña se divierta. En el 2015 se registraron 672 negocios relacionados a la enseñanza de actividades deportivas, artísticas o culturales, a escala nacional, especialmente en vacaciones. La danza, el deporte, el teatro, la fotografía y las manualidades son algunas actividades que se realizan en estos espacios, donde laboran 1 970 personas, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Para Wagner Villacís, docente de Psicología de la Universidad de Las Américas UDLA, padres e hijos deben reestructurar su tiempo y cambiar sus actividades de forma óptima, ya que las vacaciones son sinónimo de relajación y diversión. No deben significar un estrés. Para ello, es necesario que los padres sean más flexibles para que los niños puedan descansar, divertirse y comenzar una nueva jornada escolar. Otra recomendación del experto es que los progenitores compartan las actividades que disfrutan sus hijos. No se puede imponer tareas que son propias de los adultos.

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Carrera Psicología
Fecha 2017-07-26
Medio El Comercio
Vocero Wagner Villacís