En el bar escolar se exige usar semáforo en los productos

El Comercio

Antes vendían salchipapas y frituras, hoy promocionan habas con queso, choclo, frutas y postres algo más saludables, como pasteles de zanahoria. Ese es el cambio en la oferta de bares escolares. El propósito es reducir la desnutrición, evitar el sobrepeso y la obesidad. ¿Desde cuándo se trabaja en eso? A partir del 2014 está vigente el Acuerdo Interministerial 005-14, suscrito entre las Carteras de Educación y de Salud, en torno a lo que comen los alumnos. Además, hay un bpara el control del funcionamiento de bares escolares. En el documento se detalla el tipo de alimentos, así como los requisitos que esos servicios deben cumplir. A un mes y medio de iniciado el año lectivo 2018-2019, en la Sierra y Amazonía, ya se desarrollan controles. Lo confirma Yuridia Torres, coordinadora de la Zona 9 de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa). Para Andrea Aleaga, nutricionista y docente en la Universidad de Las Américas (UDLA), por el trabajo, las familias han abandonado el hábito de enviar comida de casa y lo más fácil es llenar las loncheras con productos industrializados. Otros envían dinero, para que los chicos compren en los bares. “Eso ha generado que se incrementen problemas de salud como sobrepeso y obesidad”. Las cifras más recientes confirman esa opinión. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2012), el 81,5% de niños consume bebidas azucaradas. El 50%, comida rápida y el 64%, ‘snacks’. Lo ideal es que haya un consumo de 400 gramos entre frutas y verduras cada día. Pero en Ecuador se ingieren 183 gramos, dice la nutricionista.

 

Elaborado por: El Comercio 

Carrera Gastronomía
Fecha 22-10-2018
Medio El Comercio
Vocero Andrea Aleaga