UDLA se destaca en el modelo de Naciones Unidas en Nueva York

La UDLA gana por segundo año consecutivo el premio “Honorable Mention Delegation Award”, otorgado por la ONU en el marco del Modelo Nacional de Naciones Unidas 2018. Fueron 18 estudiantes de las carreras de Derecho y, Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales quienes viajaron a Estados Unidos la semana del 19 de marzo de 2018.

Esta es la tercera vez que la UDLA viaja a Nueva York para participar en este modelo, el cual congrega la mayor cantidad de estudiantes del mundo (3000 aproximadamente). Además de la mención de honor, los representantes de la UDLA fueron reconocidos por su “Position Paper”, en representación de Rumania, el país que les fue asignado.

“El 30% de las universidades que participan ganan premios. Esto significa que la UDLA está dentro de las mejores instituciones participantes”, comenta Ryan Cobey, Docente de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UDLA y quien acompañó a la delegación.

“Traer este premio a la universidad fue muy gratificante para nosotros”, dice Arnaldo Mina, estudiante de 5° semestre de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Él cuenta que fueron con la convicción de ganar un premio y de brindar una excelente participación en el modelo.

Los estudiantes tenían que exponer en un tiempo máximo de un 1 minuto 30 segundos, la posición del país al que representaron, las posibles soluciones y las razones para que el resto de naciones se convenzan de sumarse a su propuesta. Este fue uno de los retos que debieron superar, pero también tener la solidez para brindar un discurso ante un auditorio de 300 personas, cuenta Nadia Álava, otra de las estudiantes que viajó en la delegación de la UDLA.

Este no es solo un reconocimiento para la universidad sino también para el país porque son cada vez más ecuatorianos que viajan y que destacan por su participación”, enfatiza Ryan.

El club ONU

Los 18 estudiantes viajeros se prepararon formalmente desde octubre de 2017 cuando se inscribieron para el modelo de la ONU. Este es un camino de ardua dedicación con horas extras adicionales a su formación en las aulas, que les permite estar listos para el modelo.

Ellos preparan ensayos, debaten en inglés, aprenden sobre procesos parlamentarios, sobre la ONU y sobre el país que les fue asignado, en este caso Rumania. Adicionalmente trabajan en conjunto en el club de la ONU donde se reúnen durante tres horas a la semana con la guía de los docentes.

En el club tienen además la ayuda de estudiantes de niveles superiores, quienes comparten sus conocimientos con los más jóvenes, comenta Nadia.

Para ingresar al club, destaca Arnaldo, primero se hace una revisión del currículum de cada estudiante, se evalúa su nivel de inglés y ciertos rasgos de su personalidad como por ejemplo habilidades de comunicación.

Resoluciones de viaje

Aprender con la práctica, fuera de las aulas de clases y salir de la zonas de confort fueron algunas de las enseñanzas que dejó este viaje para la delegación que viajó. Pero también la capacidad de soñar con la realidad de poder cambiar el mundo.

“De las mentes de los estudiantes salen soluciones a problemas mundiales como la pobreza, la seguridad nacional, los conflictos armados, la violencia contra la mujer… y son propuestas viables que en algún momento se pueden aplicar”, cuenta Nadia.

Aprender a debatir, adaptarse a cada modelo, a cada sistema, conocer a nuevas personas e interactuar con ellas superando las barreras del lenguaje fueron algunas de las lecciones aprendidas, según Arnaldo. (DB)