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UDLA y Marcelo Castelo, una relación que busca cambiar el paradigma de la comunicación humana

 

La Universidad de Las Américas (UDLA), buscando cumplir con sus objetivos de innovación y desarrollo académico, siempre está en la búsqueda de nuevos aportes para el mundo de la investigación y las ciencias. En este sentido, la Escuela de Psicología y Educación y el Centro de Psicología Aplicada de la institución trabajan en conjunto con Marcelo Castelo, reconocido intelectual español, investigador y creador de la ‘Tríada Lingüística de Babel: teoría general de las tres dimensiones de la comunicación humana’ o TLB.

El autor compartió unos minutos con el director de nuestro Centro, Pablo Molina, para hablar sobre su propuesta teórica y el trabajo cooperativo con la UDLA en miras a revolucionar el mundo de la comunicación humana.

¿Qué es la TLB y cuáles son sus grandes singularidades?

Las preguntas más simples a veces son las más complejas.  La TLB es una teoría general sobre la comunicación humana, y así la definimos en el tratado sobre la misma.

Quizá uno de los grandes descubrimientos de la TLB sea esa idea de que los seres humanos siempre nos estamos comunicando en tres dimensiones, o por lo menos que el perceptor del mensaje, a quien habitualmente y en entornos menos rigurosos se le llama ‘receptor del mensaje’, lo va a percibir siempre en tres dimensiones: en una dimensión racional, en una dimensión emocional e incluso en una dimensión ética, que es también una de las grandes singularidades de la TLB.

Aunque en el tratado hablamos de perceptores, que es un concepto conocido, hemos incorporado el concepto de transferidores, que es una aportación tuya, Pablo. Si no hay receptores porque hay perceptores, entonces tampoco deberíamos pensar que hay emisores sino transferidores de ideas.

Las personas, cuando transferimos ideas de facto las abandonamos, las dejamos que el perceptor las adapte, las pase por su cultura, sus conocimientos, sus códigos éticos, su momento emocional, sus creencias, sus valores y haga de esa información una acción o una percepción, a veces muy diferente a la idea que tenía el transferidor.

Yo creo que esa idea de las tres dimensiones de la comunicación es una de las grandes singularidades de la TLB.

¿Cómo podría cambiar la TLB la forma de comunicarnos?

No sé cuál es el impacto que podrá tener la TLB. Te puedo decir cuál es el impacto que ha tenido en mí, y creo que en los colegas con los que yo estoy hablando. Desde hace años pienso en tres dimensiones, o dicho de otra forma, antes de transferir una idea, antes de transferir mi mensaje, intento pensar en las tres dimensiones que mi mensaje lleva implícito.

Entonces, el solo hecho de tener presente que todo lo que digamos y hagamos, por muy nimio que pueda parecer, va a tener un impacto en las tres dimensiones del perceptor, ha significado un cambio vital en mi forma de comunicarme y relacionarme con el mundo.

Según el metanálisis preliminar que se ha hecho, esta es la primera teoría formulada por un profesional de habla hispana. ¿Cómo te hace sentir eso?

Primero me sorprendo mucho. Como muchas cosas en la vida cuando uno va alumbrando una idea, uno piensa que alguien más ha llegado a las mismas conclusiones. Pero, el metanálisis que ha hecho nuestro grupo de investigación transmite que podría ser la primera teoría seminal establecida por unos intelectuales de habla hispana.

Lo único que me traslada es que probablemente los intelectuales de habla hispana, en este aspecto, no hemos profundizado lo suficiente, pero no tengo un especial orgullo por esto. Intento ir día a día e intentar que constatemos que efectivamente esta aportación es un cambio de paradigma, como pensamos todos los hispanos que estamos en este proyecto de investigación, y que el metanálisis parece empezar a confirmar.

¿Cómo es que un intelectual de tu trayectoria llega a proponer una teoría tan transversal, sin ser un académico?

Yo os tengo mucho respeto a los académicos. Creo que hay cosas que son tan importantes para la humanidad que no tienen que estar en manos de los diletantes. Investigando para mi primer libro donde quería encontrar los denominadores de las personas que lograban más éxito en sus actuaciones de persuasión, de liderazgo, de motivación, allí fue surgiendo poco a poco la TLB.  Inicialmente la utilicé para ordenar mi mente, para ordenar la información que iba buscando, empíricamente y de la investigación de los padres de la comunicación, como Carl Hovland, de la motivación, como McClelland, y tantos otros.

Mi investigación la hice con ánimo instructivo e investigativo, pero no científico. Entonces, ¿cómo un profesional y un intelectual, como dices tú, llega a esto sin ser un académico?  Por serendipia.  En las primeras redacciones y correcciones del libro colaboró el profesor Christian Mendieta, y después de su publicación me dijo: “¿te das cuenta de lo que has alumbrado a través de lo que estás diciendo en el libro?”.

A mí me parece que el trabajo que tenéis los académicos es tan importante, que no podemos dejar esto en manos del azar. Pero en mi caso, tengo que decir que ha sido al azar. Que me cogió trabajando, es verdad, pero sin ser un profesional de la ciencia, y desde el máximo respeto a la academia y al académico, ha sido simple y puro azar el que me ha llevado a descubrir esto.

El azar ha hecho que la UDLA y Marcelo Castelo se crucen en el camino y quieran colaborar y cooperar para investigar sobre la TLB con una mirada académica. ¿En qué consiste el documento que se firmó previamente para arrancar con este sueño?

Esta es una declaración de intenciones entre las partes y tal vez esta es una pregunta para ti mismo que eres el director del proyecto. Como sabes, el objetivo es crear un equipo multidisciplinario que nos permita bajar del plano teórico e intelectual en donde está ahora la TLB, e intentar aterrizarla e incorporar un método para buscar su validación científica y podamos crear un método para probar o no esta teoría. Este equipo lo formamos cuatro personas, tres de ellos del equipo académico de la UDLA: tú (Pablo) como director, y los profesores Christian Mendieta y Andrea Vinueza.

Lo que espero es que este equipo sea capaz de poner ese primer ladrillo en un nuevo muro de la ciencia para ver si el cambio de paradigma puede tener cierta utilidad para la sociedad que es lo que todos creemos y deseamos que se pueda comprobar.

Una vez comprobado, este nuevo muro tendrá un impacto importante en la vida de todos los seres humanos. ¿Por qué escogiste a la UDLA?

Creo que hay parte de azar en la vida de los seres humanos y esto fue igual. Yo estoy muy desbordado por mi trabajo profesional, y si bien tengo relación con diferentes universidades aquí en España, el profesor Christian Mendieta tiene una relación estrecha conmigo desde hace muchos años y también tiene una relación estrecha con la Universidad de las Américas. Me dijo que le permitiera moverlo con la UDLA porque creía que esto era bueno para Ecuador y para la propia Universidad.

El hecho de que la UDLA tenga la certificación WASC para que toda su formación sea reconocida en los Estados Unidos, sumado a que encontré que la UDLA estaba muy bien posicionada en rankings de investigación del Ecuador, sumado a la total confianza y credibilidad que tengo en Christian, y la afinidad intelectual contigo Pablo desde la primera conversación, me dio una seguridad muy importante en mi decisión.

Estoy encantado de trabajar con Universidad de las Américas y espero que nos pongamos en marcha lo más rápido posible. Creo que es una magnífica oportunidad tanto para la universidad como para la TLB, porque si realmente se demuestra que es un nuevo paradigma, puede significar un antes y un después a nivel de posicionamiento de investigación internacional de la UDLA.

No me queda más que agradecerte Marcelo por tu apertura y por tu generosidad al compartir con la Universidad de las Américas esta propuesta tan importante, tan interesante, y de alto impacto. Un abrazo a la distancia.

Un abrazo, muchísimas gracias y a vuestra disposición siempre para lo que queráis.